domingo, 19 de diciembre de 2010

Impedimentos truncaron debate de Ley de Víctimas


Impedimentos truncaron debate de Ley de Víctimas en la Plenaria de la Cámara de Representantes

El segundo debate de Ley de víctimas que se desarrolló el 7 de diciembre en la plenaria de la Cámara de Representantes no logró ser tramitado por la presentación de 23 impedimentos - cuestionables por demás- de algunos congresistas.

Contradicciones jurídicas e impedimentos sin mayor fundamento, algunos de los cuales podrían explicarse en el miedo a perder la investidura y otros en una clara intención de hacer oposición al proyecto de manera cobarde y espuria, convirtieron la plenaria de la Cámara en un acontecimiento político lamentable.

Veintitrés congresistas se declararon impedidos para votar el proyecto argumentando su condición de víctimas de algún hecho de violencia o por cuenta de la victimización de algún familiar en el pasado a causa del accionar de grupos guerrilleros o paramilitares. Fue tal el descaro al esgrimir motivaciones, que incluso se presentaron impedimentos por cuenta de la existencia de algún familiar lejano, de cuarto nivel de consanguinidad, objeto de algún tipo de vulneración a sus derechos en un pasado también lejano.

Ante estas argumentaciones, otro parlamentario recordó que en Colombia, un país que desde hace más de cinco décadas enfrenta un conflicto armado interno, la gran mayoría de nacionales tiene algún vínculo, cercano o lejano, con alguna víctima de la violencia. Es inevitable, concluyo, y ello no puede ser impedimento para votar una ley que pretende restituir los derechos de las víctimas de la violencia del país. De ser así, no se podría tramitar reformas constitucionales y menos aquellas que guarden relación con la emergencia social o la crisis de la salud; porque todos los ciudadanos, incluyendo a los parlamentarios, se verían afectados por este tipo de iniciativas.

El Consejo de Estado había conceptualizado al respecto afirmando que la existencia de vínculos familiares con víctimas por parte de los legisladores, incluso así ellos hubiesen sido objeto directo de algún tipo de violación a los derechos humanos, no se constituía en impedimento para participar en el trámite de esta iniciativa.

Aún cuando varios parlamentarios se pronunciaron pidiendo que se votaran negativamente los impedimentos, y el representante Alfonso Prada recordó que así se votó en el debate de la Comisión Primera de la Cámara de Representantes el pasado 25 de noviembre, los impedimentos fueron aprobados con 50 votos a favor y 42 en contra.

El representante Iván Cepeda, quien presentó al inicio de la plenaria un concepto favorable del Consejo de Estado para poder participar en el debate, afirmó que la jurisprudencia es clara al respecto.

El Consejo niega conflicto de interés en tanto los congresistas víctimas no serían objeto de algún beneficio exclusivo o concreto por cuenta de la Ley, puesto que con ésta lo que se reconocen son los derechos fundamentales a verdad, justicia, reparación y garantías de no repetición de todas las víctimas de la violencia en el país.

Miguel Gómez, representante del partido de la U, declaró que los conceptos del Consejo de Estado son sólo conceptos y que no son de obligatorio cumplimiento. Señaló también que el Consejo podría más adelante modificar su posición y que por tanto se debían votar los impedimentos. Su posición no sorprendió, así como tampoco su propio impedimento, pues ya en la Comisión Primera fue evidente el malestar que le producía la aprobación de esta iniciativa y su inconformidad frente a temas como reparación, sostenibilidad fiscal y víctimas de crímenes de Estado. El pasado 22 de octubre, Gómez declaró en entrevista a La W radio que se había retirado como ponente de la Ley de Víctimas porque le preocupaba la manera cómo se estaba manejando el tema. “Tengo mucha preocupación porque no tenemos claridad sobre las cifras con las que estamos trabajando este proyecto, y tengo algunas reservas importantes sobre algunos de los puntos que están incluidos en la Ley de Víctimas, y lamentablemente no he encontrado eco dentro de los demás ponentes y creo que es preferible recuperar la independencia y poder hacer comentarios y críticas desde afuera y no como ponente. […] La idea es que va a haber una sola ponencia y yo no estoy a favor de varios de los temas de la Ley de Víctimas…”

El representante Guillermo Rivera, visiblemente inconforme con la lluvia de impedimentos presentados, pidió entonces que se votaran todos en un solo bloque, argumentando que el concepto para su aprobación y denegación sería el mismo al tratarse de hechos similares aún cuando tengan diferencias en tiempo, modo o lugar. No obstante, aunque se votaron algunos en bloque y otros por separado, el desenlace fue el mismo y el tiempo ahorrado tampoco se empleó para avanzar en el debate.

La votación favorable a los impedimentos además de ser incongruente con respecto al trámite legislativo en Comisión Primera de la Cámara podría generar una grave crisis en la institución e inseguridad jurídica para los mismos parlamentarios que incurrieron en esta contradicción jurídica. No es posible que lo que se niega como impedimento sea luego, en el trámite de la misma iniciativa, aceptado. Frente a este hecho se llegó a proponer la suspensión del debate, que se declarará nula la votación y que el tema fuera evaluado por las bancadas parlamentarias de manera independiente.

La intención de algunos congresistas de obstaculizar el trámite del proyecto de Ley presentando impedimentos cuestionables y generando temor entre las bancadas para que se abstuvieran de participar, produjo el enojo del ministro Vargas Lleras, quien al salir del recinto, declaró que de ser necesario se llamará a sesiones extraordinarias los días jueves, viernes y sábado de la próxima semana. "Hay personas que no están en condición de estar impedidas (por víctimas) y sin embargo lo tramitaron", declaró al diario El Espectador.

Pasadas las dos de la tarde, de manera presurosa se levantó la sesión. En los pasillos se rumoraba que el afán por dar por terminada la discusión obedecía a la urgencia que tenían algunos parlamentarios de salir a celebrar la tradicional fiesta colombiana de encender velitas, víspera del día de la Inmaculada Concepción, para darle la bienvenida a la Navidad. El debate finalmente se aplazó para el próximo lunes 12 de diciembre en horas de la tarde.

Para ese día será importante que las bancadas parlamentarias reflexionen sobre la importancia de dar trámite favorable a esta iniciativa del Gobierno Nacional que recoge algunas de las propuestas y esfuerzos de las organizaciones sociales y movimientos de víctimas sin más dilaciones y saboteos, que las proposiciones objeto de consenso previo sean avaladas, y que los parlamentarios logren responder con generosidad y grandeza histórica a las demandas de las víctimas del conflicto y a las expectativas que tienen puestas en este proyecto, tano la comunidad nacional como la internacional.

Maureén Maya. Jueves 09 de diciembre de 2010 a las 17:41

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